Actividad 3. Inteligencia colectiva y narrativas hipertextuales
Relatos sobre MSN Messenger
MSN Messenger y los primeros pasos de la comunicación en red - Alcoba, Safira y Tessutto
Para esta actividad elegí indagar en las experiencias de mi mamá con respecto a los avances tecnológicos y mediáticos de su juventud. Ella optó por contarme sobre “MSN Messenger”, un programa de mensajería instantánea de Microsoft que tuvo su auge en los principios de los 2000. Para la sociedad de ese entonces, este lanzamiento significó un cambio rotundo en la manera de comunicarse con otros. Mi mamá lo experimentó aproximadamente en sus 20 años, y como anécdota, me comentó que cotidianamente concurría a los “Ciber”, conocidos como los espacios en donde se alquilaban computadores con conexión a internet, y con eso ya tenía todo lo que necesitaba para utilizar este nuevo programa. El MSN funcionaba como el WhatsApp de la actualidad, pero a través de una computadora y no de un celular; por lo tanto, se veían obligados a ir a estos espacios para utilizarlo, ya que en ese momento tener una computadora en casa suponía un gran presupuesto; aún más en el caso de una estudiante como lo era mi mamá. Entonces, relata mi madre, que era común ir a un Ciber, conectarse a MSN y esperar a que algún conocido entrara en línea para poder chatear con esa persona, sea quien sea. La conversación que se obtenía era fluida, y se caracterizaba por “ser un ida y vuelta constante” como la describió mi mamá. Además, al igual que la App que utilizamos hoy, el usuario podía ver si el otro se encontraba activo y si estaba escribiendo. En el caso de que lo hiciera, llegaba una notificación que creaba la ilusión óptica de una vibración, acompañada de un sonido característico del programa que indicaba la llegada de un nuevo mensaje.
Esto posibilitaba un chat en tiempo real, donde cada texto se enviaba con internet y no con un pago directo. Por otro lado, este cambio introdujo la implementación y la popularización de los emojis, y la utilización de animaciones gráficas particulares del programa. Esto favoreció el uso de las expresiones visuales al chatear; y, en consecuencia, normalizó una nueva forma de comunicarse. Por último, este software ofrecía la posibilidad de enviar archivos, ya sean fotos, documentos, o audios, que fueron fuertemente implementados para intercambiar música mediante la aplicación. Aunque todo esto tenía límites de tamaño, ya que MSN no soportaba archivos demasiado pesados.
Relacionándolo con el texto anteriormente dado de Luis Alberto Quevedo, se podría decir que esta novedad introdujo transformaciones significativas al comenzar a proyectar a la sociedad como “nodos de una red”. En el marco de la revolución digital que plantea el autor, este es un claro ejemplo de cómo las personas adoptaban en su vida cotidiana los cambios que iban surgiendo; y en este caso, cómo adquirían rápidamente nuevas maneras de comunicarse. A pesar de que este software se utilizaba a través de un medio sedentario y gregario, ya que se situaba en un lugar en particular y no era portable; era una aproximación al tipo de comunicación que conocemos hoy. Por lo que implicó, en su momento, el mismo nivel de importancia que le otorgamos en la actualidad al teléfono celular; y además significó el inicio de imaginarnos como puntos conectados.
Por otra parte, vinculándolo con la clase 2, esta innovación produjo cambios que reflejan la transformación de los medios, a la par de la evolución que transitan las tecnologías de distribución. En este caso, MSM Messenger apostó por una nueva forma de acceder a la comunicación interpersonal: el chat digital en tiempo real, que antes solo era posible a través del teléfono fijo. Esta novedad implicó, tal como menciona Gitelman, un conjunto de nuevas prácticas sociales y culturales que cambian el panorama de la comunicación. Con este cambio, podemos observar varios puntos en los que se visibiliza el paso de lo analógico a lo digital; por ejemplo, en el soporte técnico, que comenzó a ser un software; en la temporalidad, ya que el usuario elegía cuando conectarse; en la accesibilidad, posibilitando el acceso al programa con el uso de internet; en la relación social, porque se comenzó a interpretar a las personas como integrantes de una conexión en red; y por último, en la actualización, que era instantánea y en tiempo real.