Relatos sobre el Walkman

Walkman: la música en tus manos

(Dalla Costa Julieta, Valenti Catalina, Villalba Irina)

Para realizar esta actividad opté preguntarle a mi mamá qué dispositivo recordaba que había marcado un antes y un después en su forma de relacionarse y de consumir algún tipo de contenido. Me nombró al Walkman, un dispositivo pequeño con el cual se podía escuchar música, en formato casete, que se insertaba en el reproductor del mismo. 

En este caso, tenía cuatro teclas para regular el funcionamiento en su parte superior: para dar play, avance y retroceso o stop. En uno de sus costados se posicionaban los botones para aumentar o disminuir el volumen y su funcionamiento se basaba en el uso de pilas. Según sus recuerdos fue alrededor de los nueve, diez años, cuando comenzó a utilizarlo (cerca del año 1985). A continuación, los invito a ver un breve video extraído de la plataforma de TikTok que nos acerca un poco a cómo era la realidad en su entonces, con una nueva forma de tener música al alcance de las propias manos: https://vt.tiktok.com/ZS9LYPcqC/ (Jhett Gordon, 2025).

Sin dudas que para su entonces, el lanzamiento de este dispositivo marcó un punto de inflexión en la manera de escuchar música, y dio paso a un sin fin de oportunidades. Veamos como lo presentó Sony.

 

 

Antes de esto, su forma de escuchar música se amoldaba a tener que compartir el dispositivo por la forma de uso de la casetera familiar, la cual tenía dos bafles a sus laterales. No podía elegir mucho que clase de música oír, lo debía hacer en ciertos momentos, es decir, cuando todos usaban el medio en común (el cual solía estar ubicado en el living-comedor de su casa). El consumo de contenido por medio de este dispositivo debía ser compartido y, en ocasiones, sin posibilidad de elección.

Lo que más remarca Anabella, mi mamá, es el hecho de que podía escuchar música donde quisiera, y cuando quisiera. Quevedo plantea en su texto cómo los medios sedentarios y gregarios no daban lugar a esto (en este caso la casetera familiar), y cómo el fenómeno de la portabilidad modificó eso. Ella ya no tenía que reunirse con su familia alrededor de la casetera para disfrutar sus gustos, sino que los podía llevar consigo a donde fuese. Allí entra en juego la personalización, cómo hizo de este aparato algo propio de sí misma. Otro recuerdo es que su círculo cercano de amigas también lo usaba, por lo que casi siempre era tema de conversación en alguna charla, como ser qué canciones y artistas escuchaban frecuentemente. Quizás en algún punto, si bien era individual, pero también el usarlo le daba un sentido de pertenencia al grupo.

Mencionando aspectos relacionados a las ideas de Quevedo, podemos encontrar algo que tiene que ver con otra cualidad de estos medios portátiles. Por evidente razón de que gracias a esto los dispositivos son transportables (dejando atrás la idea de sedentario), es que se encuentran más expuestos a posibles daños que alteren su funcionamiento, y pongan en juego su durabilidad (frente a que los aparatos gregarios se fabricaban con el fin de perdurar). Mi mamá cuenta una anécdota: estaba bajando del auto, apurada, y no se percata de que la correa del walkman se había enganchado en la perilla de la ventanilla de la puerta. Resulta que el aparato acaba rebotando sobre la puerta del vehículo, desprendiéndose su tapa protectora. Podría decirse que a pesar de que parte de su hardware quedo expuesto, siguió funcionando. Por otra parte, la personalización de este dispositivo se marcó notablemente, tanto porque pasó a ser una prenda más, como también porque pudo personalizar el contenido que oía, sintiendo lo que antes era una práctica colectiva, ahora más íntima. En cuanto al material de la segunda clase podría afirmarse que la aparición de un nuevo aparato no supuso que escuchar música haya quedado obsoleto por el traspaso de la casetera familiar al walkman, sino que evolucionó la forma de hacerlo. El avance en su tecnología de distribución permitió consumir a través de otro medio el contenido, mejorando así la experiencia del usuario, la cual siempre le da un nuevo significado al sistema de distribución que se emplee, evidenciando como las prácticas sociales y culturales influyen. En este sentido el medio viejo (la casetera familiar) no murió, evolucionó a partir del walkman, un nuevo medio. Se paso de usar un dispositivo de temporalidad lineal a una asincrónica (que permite decidir el dónde y cuándo del consumo); de algo que antes llamaba a la relación colectiva a algo individualizado. Si bien actualmente el walkman no es un surgimiento contemporáneo (es más, en base a los parámetros actuales es considerado un medio viejo), y hay muchos dispositivos que incluso evolucionaron a partir de él, para esa época donde mi mamá comenzó a usarlo si significo una resignificación del medio en base a los cambios tecnológicos, a razón de los planteos que propuse anteriormente.

Para finalizar, te dejo una pequeña pregunta a la cuál accederás mediante el siguiente Sandbox , para reforzar esta idea de personalizar la experiencia de uno mismo mediante dispositivos como estos. 

            ¡Aguardo tu respuesta!